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Texto introducción: Candidaturas ciudadanas

El siguiente texto es un texto que ha servido al grupo promotor de la propuesta para pensarla antes de lanzar la misma pero en ningún caso es algo representativo del propio grupo de trabajo formado después del encuentro del 28 de junio de 2014 sino simplemente una guía que sirvió para el proceso previo.

Propuesta para l formación de candidaturas democráticas

Principio general

Pensamos que el proceso de construcción de candidaturas democráticas sólo puede ser transparente y público, resultado de la discusión colectiva de todos los agentes interesados en su formación y lo suficientemente claro como para que pueda ser entendido por cualquiera. Por eso, la formación de candidaturas municipales no puede ser un fin en sí mismo, cuanto la conclusión de un proceso de debate colectivo cuyo centro es el diagnóstico de la situación, el contenido de las propuestas y las políticas de gobierno u oposición. La selección de candidatos y de los equipos municipales más idóneos es, en este sentido, sólo el vehículo para representar y articula un proyecto y un programa, expresión a su vez de la discusión ciudadana.

Medidas concretas

A fin de que este proceso de formación de candidaturas, respete en la medida de lo posible este criterio de subordinación / representación de un proyecto colectivo, y a su vez, estas mismas candidaturas estén sometidas a una continua evaluación pública, se pueden considerar las siguientes medidas:

  1. Selección de candidatos y equipos de gobiernos. La formación de candidaturas tenderá a crear equipos de trabajo aptos para la función que se pretende despeñar. Además de que estas personas sean conocidas y de confianza en las localidades respectivas, se fijarán también los criterios para que sean las más aptas, y no sólo consideradas individualmente, sino también colectivamente (en términos de equipo). Por eso en los mecanismos de elección, se tenderá a desechar aquellos que tiendan a enfrentar marcas competitivas y excluyentes, ya sea en forma de candidaturas uninominales o de listas cerradas. Para la selección de candidatos serán preferibles los sistemas de voto directo, múltiple y con listas abiertas, que los mecanismos de selección a un solo candidato o por medio de listas cerradas.
  2. Los candidatos tendrán que firmar contratos públicos de representación, en los que quedarán establecidas sus obligaciones, los márgenes de autonomía y las formas de resolver situaciones excepcionales. El incumplimiento de estos contratos se resolverá con la inmediata revocabilidad de sus cargos.
  3. Los candidatos elegidos tenderán que ser responsables ante los órganos de control establecidos al efecto. En el caso de localidades medias o pequeñas estos podrán ser las asambleas que han organizado las candidaturas. De igual modo, estos candidatos, caso de obtener representación tendrán que responder en los consejos municipales (si se pueden hacer abiertos) o en asambleas establecidas para ello. Una de las políticas de estas candidaturas es la de democratizar los ayuntamientos con formas de control y de elección más accesibles a la ciudadanía.
  4. Los candidatos elegidos tendrán límites claros en relación con el salario, el patrimonio inicial y obtenido en su cargo, y en la elección de cargos de confianza. Igualmente el mandato de los candidatos tendrá un límite temporal claro. Los equipos de apoyo deberán ser elegidos por los propios órganos de las candidaturas antes que por los cargos electos, de tal modo, que las candidaturas tengan siempre un control y observación directa sobre los cargos electos.