Memoria Histórica, Jornadas de Ciudad Ganemos Madrid.

170-72Con motivo de nuestra declaración crítica respecto de la comisión de Memoria
Histórica designada por el ayuntamiento de Madrid, “El País” afirmaba en su editorial
del 28 de mayo que Ganemos Madrid “explota así una guerra cultural que busca
alimentarse en los viejos rencores del pasado”:
(http://elpais.com/elpais/2016/05/27/opinion/1464372703_572487.html)
Es de agradecer que “El País” se haga eco de un comunicado que pone de manifiesto el
profundo descontento del movimiento memorialista y de las víctimas de la brutal
dictadura franquista y sus familias, máximos exponentes de la lucha por la dignidad de
la memoria histórica. A pesar de ello, debemos señalar la falta de rigor del periódico ‐
actualmente en manos de banqueros y de fondos de inversión‐ que ataca a Ganemos
Madrid con los pretextos habitualmente utilizados para enterrar la memoria de
quienes lucharon por la democracia y contra el fascismo: se nos acusa de reabrir viejas
heridas, en vez de mirar al futuro. Ganemos Madrid no mira hacia atrás, sino a su
alrededor. Y lo que ve no es odio, sino dolor. De un país que convive con heridas
infligidas a su tejido económico, social, político y cultural por agentes cuya
implantación sí viene de lejos. Proceden de una dictadura que hasta la propia Real
Academia de la Historia vacila en definir como tal (revela la imperiosa necesidad de
una profunda reflexión sobre la desmemoria que algunos quieren para este país).
Ganemos Madrid no explota las heridas, se limita a constatar que permanecen
abiertas. Y no sólo por los anónimos que continúan en fosas y cunetas y en quienes
aún buscan a sus bebés robados, sino en los que esperan –al parecer en vano‐ que se
cumplan los dictámenes de Naciones Unidas y del Tribunal Superior Europeo, de
anulación de la Ley de Amnistía de 1977, entre otros mandatos pendientes. Todo
esfuerzo parece en vano, sistemáticamente los máximos responsables institucionales
se encargan de esquivar tales disposiciones, naturalizando así esta democracia de baja
intensidad, que tolera el triste récord de ser el segundo país con mayor número de
desaparecidos, sólo superado por la Camboya de Pol Pot.
Pero no debemos ser nosotros quienes lo señalen, sino los que padecen y han sido
sistemáticamente desoídos por los poderes públicos. Ganemos Madrid sí quiere
contribuir a sustraer la cuestión de los gabinetes y despachos y darle estado público.
Que sea la sociedad –y sus agentes activos‐ quienes protagonicen el proceso hurtado
desde hace décadas, que –estamos convencidos‐ no llegará a buen destino mientras el
Estado no asuma el mandato VERDAD, JUSTICIA, REPARACIÓN, fundamental para que
el cierre de heridas no se haga, como hasta hoy, en falso. Si así fuera –mal que nos
pese‐ continuarán abiertas. Y es por eso que convocamos a quienes, una vez más, han
sido dejados de lado en el tratamiento de asunto tan grave, que en circunstancias
semejantes otros Estados de Derecho han sabido asumir. En el Reino de España es
tarea pendiente. Los colectivos de Memoria Histórica tienen la palabra.
Ganemos Madrid.