Madrid, París, llamamiento por las ciudades libres y seguras

94974668-bc1c-4c56-a788-52a294942161Hoy seguimos recordando a las víctimas de los terribles atentados sufridos el pasado 13 de noviembre. No hay justificación humana ni política para los ataques sufridos en París, cómo no la había para los atentados de Madrid el 11 de marzo de 2004. Nos viene esa fecha a la mente cuando hablamos de cómo las ciudades se ven amenazadas por el terror. La muerte se convirtió entonces en una lección de vida que queremos compartir y defender.

Tras los atentados del 11 de marzo de 2004 nuestra seguridad no llegó desde las bombas y las represalias, nos negamos a que la rabia nos cegara. No encontramos seguridad en nuevas o viejas guerras ni en la continuidad de las existentes. Encontramos refugio cuando nos vimos en las calles con la certeza de que el dolor no tiene color, ni raza. Cuando estuvimos juntos, juntas, conmemorando a nuestros muertos y celebrando la vida. Cuando exigimos a nuestros gobiernos que nos cuidaran de forma responsable, con las armas de la prevención, la investigación, la detección y la detención.

Hoy queremos reforzar esa seguridad que nace de sentirnos libres en ciudades justas y diversas. Hemos aprendido que más justicia y más cohesión social generan más seguridad. Más mestizaje significa más seguridad. Más derechos significa más seguridad. No aceptamos hoy que quienes nos ofrecen recetas antiguas nos digan que somos ilusos/as. La convivencia es nuestro seguro de vida.

Quién se ha hecho llamar nuestro enemigo, quién asesina en París y otros lugares, quiere que seamos una sociedad bunkerizada y acobardada. Quieren que aumentemos las barreras fronterizas para que a fuerza de generar desesperación y caos conquisten fuerza simbólica. No temen a un ejército, temen a la solidaridad mestiza y transnacional que hace seguras nuestras ciudades. Temen a una sociedad civil y unas instituciones comprometidas con la transparencia y la democracia que investiguen el contexto y las causas que dan lugar a la expansión del terrorismo, para trabajar sobre soluciones reales que no expongan más vidas humanas. Quienes se declaran nuestros enemigos no temen a quienes vociferan soluciones simplistas, sino a quién aborda los problemas en toda su complejidad pero con humildad.
Madrid después del 11 de marzo de 2004 se convirtió en una ciudad más grande gracias a la lección que dio su gente. Hoy quiere seguir siéndolo y dar la bienvenida a refugiados y refugiadas que huyen del horror. Quiere ser una ciudad aliada de París y de sus habitantes, que hoy se empeñan en dar una nueva lección de vida contra la barbarie.

Con toda la solidaridad para quienes defienden ciudades libres y seguras.
Con toda la rabia hacia quien destruye vidas inocentes.

Ahora Madrid.