DECLARACIÓN DE GANEMOS MADRID

 

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Tras el sorprendente episodio ocurrido durante los Carnavales en el barrio de Tetuán, que ha provocado el encarcelamiento de los artistas titiriteros Alfonso Lázaro y Raúl García (denunciados por incumplimiento de contrato en un contexto delicado y contribuyendo a sembrar la confusión por parte del propio Ayuntamiento), así como el cese del coordinador de las fiestas de Tetuán, desde Ganemos Madrid no podemos dejar de manifestar que nos encontramos ante un grave atentado contra los derechos civiles y la democracia misma, organizado por el entorno del Partido Popular, a partir de una delirante interpretación de una expresión cultural. Es importante señalar que estos hechos se producen en el contexto de la Ley Mordaza, la modificación del Código Penal y el Pacto Antiterrorista, sin los que, en especial este último, no habría sido posible el encarcelamiento de Alfonso y Raúl.
Que la sátira política sea interpretada como un delito de apología del terrorismo o de adoctrinamiento infantil, como pretende la presidenta de la Comunidad de Madrid, no son más que ejemplos de la resistencia de la oligarquía político-empresarial a ceder el poder en los ayuntamientos del cambio, utilizando para esto su control de buena parte de la judicatura y de la mayoría de los medios informativos, a través de los que quieren demostrar quién manda aquí todavía. Al éxito de estas maniobras está contribuyendo la escasa valentía de la alcaldía y de una parte del Ayuntamiento, que se pliega a las demandas de la propaganda mediática, explicando lo ocurrido como sendos errores, por el tipo de público al que se dirigía el espectáculo y por dar cabida a una representación “de características inadmisibles y deleznables”, en palabras de la propia alcaldesa. La cultura es el espacio simbólico a través del cual se procesan y comparten nuevos valores y nuevos significados, por lo que asumimos la defensa de todas las garantías que impidan la criminalización de la libertad de expresión.
Todo este alboroto mediático, basado en una interpretación torticera de una representación teatral de mínima incidencia social, no busca más que nublar la vista de la población para tratar de tapar la creciente evidencia de la corrupción que carcome al PP, la cual no deja de aflorar por todas partes y que probablemente en los próximos meses va a centrar su actualidad en Madrid (comparecencia de Esperanza Aguirre en el juzgado por la Operación Púnica, imputación de dirigentes del PP madrileño por la venta de viviendas a precio de saldo de la EMVS, etc.), todo ello en un momento de probable incidencia electoral. Ahora que en la anterior legislatura han conseguido imponer los cambios suficientes para alimentar la corrupción, a costa de brutales recortes sociales, económicos y de derechos civiles, tratan de mantenerse en el poder a toda costa para hacer caja. Unas veces inventando supuestos apologetas del terrorismo vinculados a los partidos y ayuntamientos del cambio, en contraposición con los partidos “de orden”, otras inventando a enemigos de los niños que los adoctrinan con títeres “deleznables”, y que exhiben Reyes Magos con vestuarios inapropiados.
Frente a estos ataques con los que la caverna mediática quiere contrarrestar el desprestigio del PP ante la opinión pública, es difícil entender la actuación del Ayuntamiento de Ahora Madrid. Contribuir a la judicialización del episodio de los títeres, culpabilizar a los actores, criticar su espectáculo y cesar a cargos de la organización del carnaval, supone una actitud poco valiente y de aceptación de la ideología de los que han provocado la situación de deterioro económico, social y de recorte de libertades de nuestro país. Si somos incapaces de defender los derechos civiles y la libertad cultural, ¿cómo vamos a trasformar las condiciones económicas y sociales?
Las Mareas, el movimiento del 15M, las plataformas y movimientos sociales y la ciudadanía decente que auparon a Ahora Madrid al gobierno de la ciudad, contemplan hoy, azorados, como el Ayuntamiento se autoinculpa y colabora con una actitud represiva innecesaria. El Ayuntamiento de la ciudad insiste en dejar pasar el formidable aliento que está recibiendo de la sociedad civil para realizar la política de cambios por la que ha sido votado.
Desde Ganemos Madrid creemos que no hemos llegado a las instituciones para aferrarnos al poder sino para llevar adelante los compromisos programáticos asumidos ante quienes nos dieron su apoyo, y que hoy claman por pasar a la acción para defender nuestros derechos civiles y, entre ellos, el de una cultura libre y sin censuras.
-Nos sumamos a las declaraciones, manifestaciones y actos de apoyo a favor de la inmediata libertad sin cargos de Alfonso Lázaro y Raúl García (“los titiriteros”).
-Estamos participando en las campañas lanzadas por diferentes colectivos a favor de la libertad de expresión y de los derechos civiles, contra la criminalización del arte y manifestaciones estéticas, así como de la vida política y sindical.
-Expresamos nuestra solidaridad con las personas que han participado en la laboriosa ejecución de un Carnaval que puso en valor la vida y diversidad cultural de los barrios de Madrid, y que han sido cesadas o separadas, víctimas propiciatorias de una ofensiva protagonizada por la peor España, que se resiste a dejar el poder.
AHORA MADRID, lo mejor de la sociedad madrileña te está echando un cable. No mires hacia otro lado. Recuerda que la tibieza, si es prolongada, se convierte en omisión, cuando no en complicidad. Los y las madrileñas de bien apoyan y demandan una política que tenga claro que se trata de cambios profundos, no de maquillajes.

Madrid, 9 de febrero de 2016

Ganemos Madrid.