DECLARACIÓN DE APOYO AL CONCEJAL DE SEGURIDAD JAVIER BARBERO Y SU EQUIPO

Durante el día de ayer el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero y su equipo, fueron acosados por un grupo de policías municipales ante la actitud pasiva y complaciente de la policía nacional. Expresaban su desacuerdo con las medidas que esa concejalía elabora en la redefinición de las funciones del Cuerpo.
El derecho a la libertad de expresión es un derecho que le asiste al conjunto de la sociedad, también al conjunto de los funcionarios públicos, pero en ningún caso puede utilizarse la violencia (sea verbal o física) y menos cuando se ejerce por un grupo de policías cuya función debe ser claramente contraria a este tipo de actuaciones.
Ganemos Madrid condena las actitudes inaceptablemente agresivas de un grupo de policías municipales contra el Concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero a quien estos funcionarios públicos insultaron y amenazaron con actitud intimidante y agresiva. Esto sin duda constituye una amenaza implícita a la ciudadanía. Estos comportamientos causan alarma social y llevan a cuestionar los requisitos exigidos para la admisión del personal policial contratado para una tarea que se supone extremadamente delicada; también nos interrogamos acerca del tipo de formación profesional que han recibido. Se espera de ellos que constituyan apoyo y protección para la ciudadanía, no una amenaza. Esta agresión no puede asimilarse en ningún caso a un escrache, como pretenden interesadamente algunos. Los escraches son una forma de acción ciudadana popularizada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante demandas con amplio apoyo popular relacionadas con derechos fundamentales (1.402.854 firmas para la ILP de la PAH) que eran sistemáticamente desoídas por el poder público. No es el caso, como han dejado claro algunos de los sindicatos mayoritarios de policía municipal de Madrid estos días. Las medidas que se implantarán son tendentes a la reducción del cuerpo de antidisturbios adscritos a las Unidades Centrales de Seguridad y su reasignación a áreas de apoyo de seguridad de la población retirándoles las funciones de intervenir en desahucios y en vigilancia de manifestaciones. Medidas que no afectarán a su estabilidad en el empleo y sí a la reducción del plus que actualmente perciben por formar parte del cuerpo de antidisturbios.
En un sistema democrático la acción de la policía municipal se inspira en una política de proximidad con la ciudadanía, dándole apoyo y orientación cotidiana. Jamás en ejercer violencia sobre ella. En consecuencia, ¿qué fundamento tiene una dotación de antidisturbios en la Policía Municipal que, además, viene a duplicar a la existente en la Policía Nacional (UIP)? Estas actitudes –minoritarias y políticamente interesadas- vuelven a ser magnificadas por algunos medios de comunicación y grupos políticos que se resisten a los cambios que gran parte de la sociedad está demandando. Si fuese por ellos seguiríamos en un escenario de recorte de derechos económicos, sociales y políticos combinados con una cruenta política represiva destinada a acallar la protesta. La ciudadanía de Madrid, como la de muchas otras ciudades, quiere poner fin a esas políticas para construir una ciudad para las personas en la que los conflictos –ingrediente motor y saludable de la democracia- sean abordados y resueltos sin violencia.
Ganemos Madrid manifiesta su apoyo decidido al Concejal de Seguridad del Ayuntamiento y a su equipo y les anima a continuar de manera decidida la tarea de rediseñar las funciones de la policía municipal apostando por la función preventiva, la creación de unidades de convivencia, la cercanía a la población y la presencia en los barrios, revisión a fondo de los protocolos de ingreso y de formación profesional en ese cuerpo, así como cursos de formación en derechos humanos y servicios a la ciudadanía. La acción de la policía municipal debe inspirarse en una política de proximidad con la ciudadanía, dándole apoyo y orientación cotidiana. Jamás en ejercer violencia sobre ella.
Finalmente, creemos oportuna la apertura de investigaciones para delimitar responsabilidades y prescribir las sanciones que correspondan, para evitar que funcionarios públicos vuelvan a protagonizar hechos de tamaña gravedad.
GANEMOS MADRID
Madrid, 17 de febrero de 2016