Ante la ofensiva destituyente sobre nuestras concejalas y concejales de Ahora Madrid

0001
En un lapso de pocas semanas, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha sufrido las mociones de reprobación de dos de sus concejalas, Rommy Arce y Montserrat Galcerán, así como el abandono del Pleno en Chamartín con un ataque al concejal Mauricio Valiente. El PSOE en un caso y Ciudadanos en los otros dos, atacan al proyecto político de Ahora Madrid en la persona de los ediles. Ello, unido a la reciente intervención de las cuentas del Ayuntamiento por parte del ministro del PP, Cristóbal Montoro, muestra una clara intencionalidad política.
En realidad estos ataques no son nuevos, simplemente han adquirido una nueva forma a menos de dos años de las elecciones municipales. Todo el grupo municipal de Ahora Madrid ha sido acosado desde el minuto 1 en que entró al gobierno para construir otro modelo de ciudad. La campaña contra la portavoz Rita Maestre y su pasado activista feminista, las batallas culturales contra Guillermo Zapata y Celia Mayer, o las más recientes críticas a Murgui y otros concejales por dejar que se ponga una bandera republicana en actos de reflexión sobre ese tema. Es un ataque contra la alcaldesa que debe afrontar  la defensa integral de  sus concejales y concejalas frente a estas injerencias que solo buscan apartar el foco de lo realmente importante: el gobierno de la ciudad y el cumplimiento del programa que vinimos a poner en acción.
No se trata de reprobar a las personas o de exigir injustamente recortes en unas cuentas saneadas, se trata de minar un proyecto político de cambio, peligroso para el tripartito (PP, PSOE, C´s). Permitir que Madrid demuestre que se pueden aplicar medidas transformadoras y encima no salirse de los rígidos e injustos parámetros de gestión impuestos, sería tanto como abrir una brecha en el muro de contención de las políticas anti personas que estos suelen defender y aplicar. 
Tanto las polémicas con Nacho Murgui, el abandono del pleno en Chamartín castigando a Mauricio Valiente, la reprobación de Montserrat Galcerán como la petición de cese de Rommy Arce tienen lugar en la misma semana en que la comisión de investigación del ayuntamiento de Madrid sobre la Calle 30 hace pública la ilegalidad de esta obra que ha tenido enormes sobrecostes y que ha endeudado gravemente ala ciudadanía madrileña.Sabíamos que Ciudadanos era la muleta del PP, pero ahora el PSOE también hace pinza con la derecha y se suma a esta campaña de cortinas de humo que, en manifiesto oportunismo político  intenta disfrazar de mala gestión. Los datos demuestran que eso no es cierto, con una gestión rigurosa y una ejecución presupuestaria eficiente en los distritos que ahora están en la picota.  La misma semana en que en Usera se aprobaba uno de los proyectos más ambiciosos del Plan de gobierno como es la rehabilitación de la histórica iglesia Maris Stella, en Tetuán se adjudicaba el contrato de vulnerabilidad residencial y la tramitación de las tarjetas de alimentos frescos a muchas personas que antes no tenian acceso.
En la campaña también se evidencian tintes sexistas y racistas contra algunas compañeras; hace poco la edil de Ciudadanos, Silvia Saavedra, lo hacía manifiesto con su comentario acerca de la nacionalidad y origen de Rommy Arce. Ese mismo partido intentó criminalizar al barrio de Bellas Vistas en Tetuán, con impronta xenófoba y haciendo injustamente depositaria a la concejala del distrito de los conflictos allí existentes. Poca sensibilidad demuestran ante las intensas movilizaciones con motivo del Día Internacional contra las Violencias Machistas, que han evidenciado que las instituciones también ejercen violencia machista contra las mujeres.
Atacan al gobierno municipal porque carecen de programa para la ciudad de Madrid. Su política es el desprestigio y la difamación de las personas que gobiernan nuestra ciudad.
Por todo ello reafirmamos nuestra voluntad de defender el proyecto municipalista para la ciudad de Madrid sin dejarnos impresionar por estos fuegos de artificio. 

Ganemos Madrid.